|
|
| I am an Avenger |
2010-02-07 |
La editorial estadounidense Marvel Comics se ha sacado de la manga una nueva campaña promocional para anunciar la enésima vuelta a los orígenes de una de sus franquicias más populares: Los Vengadores. Después de seis años en los que Brian Michael Bendis, guionista de varias de las series vengadoras, volviera del revés al grupo compuesto por los héroes más poderosos de la Tierra (marveliana), captando el interés de mucho y atrayendo las iras de otros tantos, ahora parece que volvemos a los viejos buenos tiempos, donde el Capitán América, el Hombre de Hierro y Thor formaban/formarán el núcleo duro de un equipo al que se sumarán miembros clásicos como Ojo de Halcón. La nueva colección estará realizada por el mentado Bendis (que intentará hacer un tipo de serie que se le ha dado siempre bastante mal) y el popular John Romita JR. Este último se ha encargado de hacer una serie de imágenes para acompañar a la promoción, las cuales se pueden encontrar en la página oficial de Marvel (www.marvel.com) pero a partir de la cual, varios aficionados han querido hacer su propia versión del asunto. Yo no me he podido resistir a hacer lo propio ¿qué les parece mi alineación?   
Enviado por lcapote a las 19:45 | 2 Comentarios | Enlace
|
|
| Little Wars |
2010-01-26 |
Título: Little Wars. Episodio IV: Comienza la movida Formato: Número único en tapa blanda y editado en blanco y negro Autores: (G) (L) (T) (C) (P) María Parra Editorial: Ediciones Parra Precio: 6 € Comentario: Pocas obras de la ficción contemporánea han tenido tanta repercusión como la saga cinematográfica La Guerra de las Galaxias. Desde que en 1977 viera la luz la posteriormente renombrada como Una nueva esperanza, las aventuras de Luke Skywalker, Han Solo, la Princesa Leia y, por supuesto, Darth Vader han poblado los sueños e imaginaciones de varias generaciones. Su influencia en todos los ámbitos es tan patente que no sería exagerado decir que la trilogía clásica ha marcado en buena medida el devenir de la ciencia-ficción en su perspectiva más comercial. Películas, series de televisión, juegos de rol y de cartas coleccionables, videojuegos, dibujos animados y, por supuesto, tebeos. Nada escapa a la influencia de la franquicia ideada por un George Lucas que en tiempos posteriores se ha empeñado en hacer unas precuelas bastante olvidables en general, aunque ésa es otra historia. María Parra Blanco pertenece a la primera generación que vio y vivió el fenómeno Star Wars y en su primer tebeo ha decidido homenajear a una saga que, como a tantas personas, le dejó huella. La autora asume la tarea de autoeditarse, lo que supone un mérito doble porque en primer lugar, el mercado del noveno arte tiene los cementerios llenos de valientes idealistas que la precedieron en la aventura; en segundo lugar, porque la situación de crisis en la que nos movemos hace que la decisión sea todavía más complicada. Pese a todo, Ediciones Parra es hoy una realidad, conformada por un pequeño catálogo en el que las personas interesadas podrán echar una mirada a los distintos estilos que cultiva la autora y responsable del invento, que van desde la ilustración hasta el tebeo, apartado donde encaja Little Wars Comienza la movida es la adaptación-parodia que doña María hace de Una nueva esperanza, la primera (o cuarta) parte de la saga galáctica. Cualquiera que haya ido al cine más de tres veces en su vida sabrá de qué va el asunto, así que ocioso es el reseñar que aquí se presentan los arquetípicos personajes que protagonizan la historia. La autora escoge alguno de los elementos que definen a los originales y los convierte en vehículo para la parodia de los mismos. Así, Luke, por su condición de granjero, acaba convertido en una especie de paleto con pocas luces; Han Solo, preocupado por su deuda con Jabba el Hut, es un pesetero de cuidado; la Princesa Leia se ha autoerigido en líder de una rebelión cuyos integrantes no la soportan; Darth Vader padece de asma; C3P0 y R2D2 mantienen una relación amoroso-matrimonial que parece salida de un episodio de Los Roper… Desgraciadamente, la propia filosofía del tebeo es quizá su principal defecto, porque acaba transitando por caminos que ya están demasiado trillados. Solamente en España han visto la luz, con éste, tres tebeos dedicados a parodiar las aventuras y desventuras del Imperio Galáctico y la Alianza Rebelde. Cada uno de ellos es bien diferente del anterior, pero su número hace inevitable que la capacidad para la sorpresa o para la sonrisa se haya ido perdiendo. Alguien que haya pasado ya por la versión de Jesús Martínez del Vas o por la de Enrique Vegas configurará un público más difícil que alguien que no haya leído las parodias precedentes. En el aspecto técnico, hay que destacar que, siendo la primera obra de María Parra, ésta cumple con creces la tarea de configurar diseños atractivos para los personajes, destacando sobremanera su entrañable versión de Chewbacca. En cuestiones como la composición de la página o la narrativa aún está un tanto verde, pero apunta buenas maneras. Habrá que ver qué le deparan sus trabajos posteriores pero, hoy por hoy, estamos ante un trabajo digno donde la autora se ha liado la manta a la cabeza para sacar adelante la empresa. Solamente por eso hay que apoyar una iniciativa que parte del riesgo propio, en un país donde los pedigüeños subvencionados parecen ser la norma general.
Enviado por lcapote a las 02:02 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| La religión ¡vaya timo! |
2010-01-25 |
Título: La religión ¡vaya timo! Formato: 253 páginas en tapa blanda. Número nueve de la colección ¡Vaya timo! Autores: Gonzalo Puente Ojea Editorial: Editorial Laetoli. Colección ¡Vaya timo! Precio: 13 € Comentario: El noveno título de la colección ¡Vaya timo! es un libro que, en muchos aspectos, podría definirse como excepcional. En primer lugar, porque se trata de una obra mucho más extensa de lo que viene siendo el formato habitual en la serie. En segundo lugar, por el curioso detalle de que el autor firme con nombre completo (cosas que tiene la popularidad en ciertos ámbitos.) En tercer lugar, porque aborda un tema que siempre resulta polémico a muchos niveles, como es el papel de la religión y su relación con la condición humana. En cuarto y último lugar, porque el resultado final es el de un trabajo que no encaja para nada en la filosofía de la colección. La religión siempre ha sido motivo de discusión y debate constantes en el seno de las comunidades escépticas. Las posturas, a veces encontradas, van desde la idea de los llamados magisterios compartidos (la ciencia y la religión se ocupan de cuestiones muy distintas y ninguna debe entrar en el campo de la otra) hasta la consideración de que la religión o el fenómeno religioso pueden ser explicados desde una perspectiva científica, indicando que nada hay en la existencia que no pueda ser explicado por esa vía. Esta última opción quita a la creencia religiosa su campo de trabajo y es la que se plantea en el presente libro. El autor de abordar la peliaguda tarea que se presenta a partir de un título tan definitorio como La religión ¡vaya timo! no es otro que Gonzalo Puente Ojea, veterano de la diplomacia española, antiguo Embajador ante el Vaticano y escritor de múltiples libros centrados en el mundo de la fe. Ateo militante, su postura frente a la religión es de sobras conocida, e impregna claramente todo el conjunto de la obra, con lo que de antemano hay que esperar una visión desmitificadora, dura y hasta polémica, bien acorde con el tono un tanto provocador que la coletilla que denomina la serie ya presupone. Un tema controvertido, un autor de reconocida trayectoria y, desgraciadamente, pese a tan buenos mimbres, el resultado final es un tanto decepcionante. Decía casi al principio de la reseña que La religión ¡vaya timo! no encajaba para nada en el espíritu de la colección, y las razones de tal afirmación son las mismas que hacen que la obra no termine de encajar dentro de aquélla. Para empezar, la extensión del libro sobrepasa con mucho las de las ocho entregas previas, lo cual no sería negativo porque en este ámbito, como en tantos otros, no es una cuestión de cantidad, sino de calidad. Después de todo, el fenómeno religioso es un tema del suficiente calado como para que se plantee objetivamente la necesidad de hacer una excepción respecto de la regla general. Sin embargo, al entrar en el contenido de la obra el lector se encuentra literalmente apabullado por tal cantidad de conceptos y términos de uso tan poco común, que en dos terceras partes del libro el riesgo de perderse enmarañado en la misma es muy real. El autor estructura su trabajo de disección del fenómeno religioso partiendo del concepto general y en sus relaciones desde los puntos de vista antropológico, filosófico, científico y teológico, para luego centrarse en las religiones más cercanas a nosotros, primero a través del análisis de la tradición judeo-cristiana contenida en la Biblia, y luego a través del tratamiento de la iglesia católica como religión organizada. Paradójicamente, hay que llegar a la última parte para encontrarse en un contexto mucho más cercano y, consecuentemente, comprensible para el lector. Desgraciadamente, para alcanzar ese punto hay que atravesar unos capítulos terriblemente densos en los que queda claramente patente que el libro no constituye una obra pensada para la divulgación general, sino que es un tratado erudito para consumo de quienes hayan seguido de forma constante los trabajos de su autor o hayan devorado previamente unos cuantos títulos sobre el asunto que sean más asequibles. La religión ¡vaya timo! no es un libro en la línea de los títulos precedentes de la colección, así que quienes hayan leído los mismos no deben guiarse por esas experiencias previas. Cuestiones tan básicas como el vocabulario y el estilo empleados lo alejan del ámbito habitual de la serie y lo sitúan entre los títulos pertenecientes al campo de la Filosofía.
Enviado por lcapote a las 02:24 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| La herencia (de) Valdemar (Daninski) |
2010-01-24 |
Acabo de llegar del cine, de ver una película de la que mi amigo Juanan me había hablado repetidamente: La herencia Valdemar. Por estas casualidades de la vida, el Comité Central de mi vida había sabido de la película por otro camino y me sorprendió comentándome su deseo de verla, así que partimos hacia uno de los dos multicines donde se proyectaba. En mi fuero interno estaba el interés de ver la penúltima película del recientemente fallecido Paul Naschy. La herencia Valdemar es un homenaje sin paliativos a la carrera del difunto Naschy, y un trabajo que sirve para recordar por igual a detractores y paniaguados del cine español que aquí puede hacerse género fantástico con poco dinero y, sobre todo, sin subvenciones (algo que su director y guionista, José Luis Alemán, ha recalcado en repetidas ocasiones.) La historia, basada en un relato del escrito estadounidense H. P. Lovecraft, se narra en dos tiempos. El primero de ellos, de carácter introductorio, en el presente, donde Luisa Lorente (Silvia Abascal), una tasadora inmobiliaria, ha de hacerse cargo de un trabajo pendiente, consistente en la valoración de la Mansión Valdemar, una edificación victoriana un tanto apartada, en lo que parece algún lugar del norte de España. El segundo retrocede al siglo diecinueve y cuenta el origen de la casa y, sobre todo, del misterio inherente a la misma. La película, aunque presentada como de terror (algo basado en los mitos de Cthulhu no puede tener otra calificación) tiene espacio para la intriga, el drama, el romanticismo y hasta la recreación histórica. El tono de tensión inherente a este tipo de cintas está bien logrado, y aunque –como pasa en los relatos lovecraftianos- el camino está tan claro que no hay ni que intuirlo, las interpretaciones y la ambientación están tan conseguidas que el paseo se disfruta. La cinta está repleta de pequeños detalles que harán las delicias de la afición al género en todas sus vertientes. Echen una miradita a cosas como el puño del bastón del personaje interpretado por Eusebio Poncela (en sustitución de Christopher Lee) o a los nombres de ciertos personajes esenciales para el desarrollo de la saga. Especial mención merece el trabajo de Francisco Maestre, así como el del propio Naschy, al que ya se le notaba bastante la enfermedad que habría de llevarle a la tumba. Los efectos especiales están bien empleados y mejor conseguidos, y si saltamos al ámbito decimonónico, hay que quitarse la gorra ante el grado de fidelidad alcanzado. El filme, junto a otros como Planeta 51, La celda 211 o Spanish Movie, parece indicar que el cine español se está sacando de encima los sambenitos y complejos que le han ido cascando y, más importante, que empieza a haber vida más allá de la alargada sombra de una Academia de Cine que ha monopolizado la representación del séptimo arte por estos barrios, relegando los productos comerciales y / o de corte fantástico al ámbito marginal. Nada mejor para despedir a un Paul Naschy que, durante unos años, fue injustamente olvidado en su propio país, mientras el resto del mundo le brindaba merecido homenaje, en unos tiempos en los que el cine patrio parecía dominado por pedantes y esnobs. Aprendan los habituales de la subvención y el mamoneo.
Enviado por lcapote a las 15:26 | 6 Comentarios | Enlace
|
|
| "Velamos por su seguridad" |
2010-01-17 |
Dando un garbeo virtual por los periódicos del día, me he encontrado en La Opinión de Tenerife con la siguiente noticia: El concejal de Seguridad de Santa Cruz dice que le daría una pedrada a un manifestante por ´ser español´ Al parecer, en medio de una entrevista radiofónica, Hilario Rodríguez dijo lo siguiente: Me sorprendió el otro día cuando intervino en las puertas del Ayuntamiento un español, con acento [enfatizando las 'c' como los peninsulares en tono despectivo]..., pronunciando las 'ces' y las 'zetas'. Si yo estoy en una manifestación e interviene un español como aquel, a manipularla, porque aquel era un godo, aquel era un godo, el tonicazo [pedrada] que le doy, primo... Al parecer, este humano –lo de señor, caballero o similar sobra- ya demostró sobradas dotes de diálogo y mesura durante una manifestación en Ofra contra una acción de la siempre polémica UNIPOL, donde se encaró con uno de los asistentes y le soltó que Si no estuviéramos aquí, te metía un piñazo por mentiroso... Partiendo de la certeza de estos hechos ¿sorprende que el personal esté cada vez más soliviantado con el bajísimo nivel que demuestran los gobernantes de uno de los consistorios más importantes de Canarias? ¿Debería permanecer este humano en su puesto, después de tamaña incitación a la violencia? Eso sin contar la justificación para la pedrada: fascismo troglodita, nazismo analfabeto, racismo repugnante. Situaciones como ésta ensucian el buen nombre de Santa Cruz, de Tenerife y de Canarias y dejan a la altura del betún la imagen de un Ayuntamiento que lleva tiempo saliendo en los papeles por noticias nada positivas. En el lado positivo, hay que destacar que la “masa comentadora” (como dicen los amigos de Canarias Bruta) se ha posicionado en torno al sentido común, aunque existan las inevitables excepciones en forma de algún descerebrado que comparte ideología con un ser que también estuvo en la manifestación contra la inmigración de octubre de 2006, donde los ultranacionalistas canarios y españoles se dieron la manita para demostrar que, después de todo, quitada la etiqueta lo demás es igualico, igualico que el defunto de su agüelico.
Enviado por lcapote a las 19:39 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| Perlas del Bósforo (I): Dünyayi Kurtaram Adam |
2010-01-16 |
Hace unos años descubrí, casi por pura casualidad, la existencia de unos cineastas turcos que se dedicaron, sin el mayor atisbo de sonrojo, a copiar –literalmente- películas de éxito –principalmente de la industria estadounidense- para perpetrar sus propias versiones. Así, entre los setenta y los ochenta, el país otomano tuvo sus propias cintas de E. T., El Exorcista, Superman, La Guerra de las Galaxias o Star Trek, solamente por citar las más populares. Gracias a eso, conocí de la existencia del sin par Cüneyt Arkin, protagonista de unas trescientas “pinículas” en las que desplegó su talento como jinete circense, esgrimista de baratillo o artista marcial abofeteatoniques. La falta del tiempo (y de unas versiones subtituladas del asunto) amén de los repetidos ruegos de la Bibliotecaria de Babel o de mi amigo Juanan, hicieron que el séptimo arte anatolio pasara a un segundo plano. Mas hete aquí que otro amigo me envió un enlace a cierta página donde ¡oh, sorpresa! las pelis turco-espaciales estaban con subtítulos en inglés. Ni corto ni perezoso, decidí compartir con ustedes este impresionante documento. Que lo disfruten pues, con todos ustedes se encuentra Dünyayı Kurtaran Adam, también conocida como Star Wars turca, Turcos en el espacio o por la traducción literal de su título original: El hombre que salvó el mundo.
Y mañana ¡no se pierdan la segunda parte!
Enviado por lcapote a las 16:35 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| No es lo mismo, señora Ministra |
2010-01-11 |
Por la puerta falsa ha intentado colar el Gobierno una medida tendente a cortar por las bravas el uso de la Red, en aquellos casos en los que se haya hecho uso de la misma. Como en otras cosas, los valedores gubernativos del proyecto han hecho gala de una exquisita e ilimitada torpeza a la hora de sacar adelante una medida que sirve para dar cobertura a unos colectivos –o mejor dicho, a unos lobbies- que resultan bastante útiles a la hora de dar una buena imagen, bien en tiempos electorales, bien fuera de ellos. ¿Qué se pretende, básicamente, con este proyecto? Resumidamente, que el Ministerio de Cultura tenga la potestad de cerrar páginas en la Red sin que medie resolución judicial. Posteriormente, e intentando hacer una maniobra de distracción, se ha introducido una intervención judicial que, sorprendentemente, tiene más de maquillaje cara a la galería que de intervención real. ¿Dónde queda, en definitiva, el derecho a la justicia del que habla el artículo 24 de la Constitución Española? Siempre me ha resultado escandaloso el nivel de servilismo que los sucesivos gobiernos españoles han tenido hacia unos colectivos minoritarios, a la hora de introducir elementos tan vergonzantes como el canon (que, siendo por copia privada se ha establecido para cualquier elemento que potencialmente pueda albergar información) pero en este caso, la situación empieza a bordear lo demencial. Las justificaciones que se han dado son jurídicamente analfabetas (véanse aquí unas cuantas, http://www.filmica.com/david_bravo/archivos/010302.html o aquí, http://www.contencioso.es/2010/01/06/del-intolerable-parcheo-de-un-reglamento-ilegal-contra-las-descargas-ilegales/) pero una de las que más me ha llamado la atención es la de la actual Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde Reig, que ha comparado el cierre de las páginas con enlaces a p2p con el que se hace con aquéllas que venden medicamentos falsificados. No es la primera vez que se hace un silogismo así en este tema, pero habría que aclarar que: En la cuestión de los medicamentos está en juego un derecho fundamental, contenido en el Art. 15 de la Constitución Española, según el cual todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral. En la cuestión de las descargas ilegales, entra en danza el derecho a la propiedad, regulado en el Art. 33 de la Carta Magna, en base al cual se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia. Una mirada al articulado indica que la propiedad no es un derecho fundamental y, consecuentemente, no está al mismo nivel que el anterior. Por cierto, que el Art. 24 recoge que todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión. Asimismo, todos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la Ley, a la defensa y a la asistencia de letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, a un proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí mismos, a no confesarse culpables y a la presunción de inocencia. Es el derecho a la justicia, que sí es un derecho fundamental y consecuentemente entra dentro del apartado de derechos reconocidos e inherentes a la condición humana. Con ese borrador, el Gobierno pretende situar un derecho básico por debajo de un derecho económico o, mejor dicho, por debajo de los intereses de unos pocos. En caso de salir adelante, el recurso de inconstitucionalidad parece más que cantado y si, como en otros casos, la parcialidad práctica del garante del equilibrio e intérprete auténtico de la Constitución sale a la palestra, la cosa puede llegar a Estrasburgo. ¿Están indefensos los creativos ante la Red? Rotundamente no. Hay una legislación en la materia que, a través del Art. 270 del Código Penal, sanciona la vulneración de los derechos de propiedad intelectual. Hay una normativa civil que permite al autor y a las entidades gestoras reclamar por las invasiones ilegítimas contra los intereses propios. Pero no es bastante, y han querido que manu militari, un comité ad hoc donde tengan voz y voto ellos mismos decida por su cara bonita clausurar una página. Actitudes y proyectos como éstos hacen que uno se recuerde que el socialismo, el progresismo y demás elementos propios de la izquierda tienen su frontera en la cartera de algunos. Los valedores del proyecto quieren que el Gobierno les haga el trabajo, sin necesidad de mediar denuncias ni gastarse los cuartos en abogados y procuradores. Ni Juez, ni juicio, ni sentencia condenatoria. Que, por cierto, en casos de extrema gravedad existen las medidas preventivas que permiten dejar en suspenso una situación, y de hecho se han usado en varios casos. ¿Cuál ha sido el problema, probablemente? Alguien argumentó que los Jueces no sabían aplicar el Código Penal, quizá queriendo indicar que los sucesivos palos que han caído a las entidades gestoras en forma de sentencias contrarias a sus peticiones habían forzado esta medida que, caso de convertirse en Derecho positivo, supondrá un grave recorte de las libertades y probablemente, cargará al ordenamiento jurídico con una normativa inútil. Con mimbres como éstos, es muy difícil convencer a una sociedad que tiene metido en el cráneo el concepto de “si me dejan es que puedo” de que el autor tiene derecho a retribución por el uso de su creación. Por otra parte, da por buenos los peores temores surgidos hace nueve meses, cuando el Presidente Rodríguez Zapatero nombró como Ministra de Cultura a González-Sinde Reig, antigua Presidenta de la Academia de Cine y con una postura claramente parcial en el tema. El resultado final ha determinado que la imagen del séptimo arte y sus profesionales en nuestro país sea cada vez peor. Veremos en qué para la cosa, pero no estaría de más que algún asesor con cierto conocimiento jurídico indicara a la Ministra que no puede comparar los intereses de su casta con la seguridad sanitaria. Aunque por otro lado, si ésos son los mejores argumentos que tienen, queda patente cuál es el valor y la utilidad reales de la medida propuesta.
Enviado por lcapote a las 02:18 | 2 Comentarios | Enlace
|
|
| Diez películas para una no-década |
2010-01-10 |
Me pide el amigo Daniel Miller Pérez que escoja diez películas para el decenio 2000-2009, y como siempre, llego un poco tarde, pero después de darle alguna que otra vuelta, aquí va mi lista personal, subjetiva y todo lo opinable que ustedes consideren oportuno: 2000: X-Men, porque abrió la puerta a adaptaciones dignas del tebeo a la gran pantalla, al menos en lo que a Marvel se refería, después de Howard el Pato, Capitán América, El Castigador, etcétera. De la trilogía, la mejor es para mí la segunda, aunque las tres, como decía el filósofo Tomás el del Hollywood, “se pueden ver, gallete”. 2001: El Señor de los Anillos, que pongo aquí como una sola cinta, ya que como tal se concibió y se rodó. Peter Jackson afrontó una tarea que para muchos era imposible, y el resultado salta a la vista en las tres partes. 2002: La Edad de Hielo, por un personaje tan descacharrante como Scracht, la ardirrata, por demostrar que hay vida más allá de Disney y porque quizá Sid el perezoso no tenga una animación de pelambrera tan lograda como el simio de la aburrida Dinosaurio, pero sí era un personaje más conseguido. 2003: La gran aventura de Mortadelo y Filemón, porque Javier Fesser logró demostrar que la adaptación imposible era posible, que en España se puede hacer cine comercial con buenos efectos especiales y además, convencer a público y crítica. 2004: Spider-Man II, por ser lo mejor de la franquicia y combinar a partes iguales el drama, la aventura y sobre todo risas, muchas risas. 2005: Batman Begins, por recuperar a la franquicia del murciélago de los desastres de las dos últimas películas, y por abrir la puerta a una segunda parte todavía más memorable. 2006: Dünyayi Kurtaran Adam'in oglu, también conocida como El hijo del hombre que salvó un mundo o como Turcos en el espacio. Continuación de Dunilla Kurtaran Adam, la Star Wars turca. Un homenaje al cine del gran Cüneyt Arkin. 2007: Promesas del este. Por la interpretación de un Viggo Mortensen que recuerda poderosamente a Kirk Douglas en sus buenos viejos tiempos. 2008: Gran Torino, la despedida delante de la gran pantalla de Clint Eastwood, y una selección de sus mejores poses… una pena que no pudiera salir Clay el orangután, como parte de la despedida, ni que luciera su poncho comprado en Madrid. 2009: Ex aequo, Up y La celda 211. La primera, porque Pixar se ha superado a sí misma después Wall-E, y la segunda, merced a la interpretación de actores como Luis Tosar o el veterano Antonio Resines. Se me quedan en el tintero unas cuantas: Wall-E, El Caballero Oscuro, Iron Man… pero creo que con lo que hay ya me pueden llamar ustedes “friqui”.
Enviado por lcapote a las 23:06 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| Feliz 2010 y prósperos carnavales |
2009-12-31 |
Enviado por lcapote a las 01:22 | 4 Comentarios | Enlace
|
|
| Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en la Red |
2009-12-02 |
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en Internet” Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que… 1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión. 2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web. 3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional. 4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes. 5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo. 6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir. 7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre. 8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro. 9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras. 10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia. Y yo me pregunto: ¿economía sostenible es colar de rondón una medida para que mis paniaguados y pancarteros sigan sin afrontar la competencia en su sector? Veo que un excesivo tiempo en la silla de control vuelve a la gente propicia a ciertos comportamientos de los que debería huir a galope tendido (léase la bromita de la TDT de pago.)
Enviado por lcapote a las 19:45 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| Desde el Infierno, con Dave McKean |
2009-11-14 |
A veces tiene uno mucha suerte, tengo que reconocerlo. No es habitual que Dave McKean, uno de los artistas más celebrados de los últimos tiempos, venga hasta La Laguna en su primera visita a España; menos habitual aún es que me haya tocado la suerte de entrevistarle-presentarle en un encuentro con la afición que tuvo lugar este mediodía en la sección de Ciencias de la Librería Lemus. El responsable del asunto no ha sido otro que Santiago Suárez, responsable del ciclo de Cultura y Vino gracias al cual, La Laguna se convierte en un gran escaparate de los caldos de la comarca Tacoronte-Acentejo durante todo el mes de noviembre. Santiago, trabajador del vino y aficionado a los tebeos, tuvo la gentileza de invitarme a conocer a un caballero que se ha caracterizado por su carácter rompedor y por su capacidad para hacer de todo un poco: tebeo, ilustración, fotografía, animación, cine… Por casa anda (es un decir) desde hace ya bastantes años su versión de Batman, concretada en Arkham Asylum, la inquietante historia que él y Grant Morrison perpetraron y que influyó tan decisivamente en la imagen que el difunto Heath Ledger dio al Joker en El Caballero Oscuro. Dave McKean vino para presentar una exposición de sus fotografías en la sala Artizar de La Laguna. Aprovechando esa posibilidad, Santiago articuló rápidamente una relación entre el inquietante trabajo del escocés con la presentación de un vino de las bodegas La cueva del Infierno, etiquetado con el nombre que los aborígenes tinerfeños daban a los demonios (Tibisena o Tibicena, según la fuente que se consulte.) El resultado fue que los lectores de tebeos de la isla tuvieron la gran suerte de conocer a un artista que ha dejado su nombre escrito en letras bien gordas en la historia del noveno arte. Sus portadas para Sandman, sus labores en Orquídea Negra o la mentada Arkham Asylum, pero también las ilustraciones de Coraline o su trabajo como autor completo en Cages… McKean tuvo la virtud –y corrió el riesgo- de presentar un estilo diferente, muy alejado de lo que imperaba dentro de lo que los angloparlantes llamaban el mainstream. Hay que agradecer al amigo Santiago y a la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo que, por segundo año consecutivo, hayan unido fuerzas con la Librería Lemus y con su jefe supremo, don Paco Lemus, para traer a un autor de tebeos a Tenerife. El año pasado fue Martín Saurí (dibujante de La Odisea) y esta vez le ha tocado a Dave McKean. Ellos han conseguido que, difunto por desinterés el Salón del Cómic de Santa Cruz, haya (aparte del Salón del Manga chicharrero) algo a lo que la afición al noveno arte pueda hincar el diente. A ver qué nos traen en 2010.
Enviado por lcapote a las 21:46 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| II Jornadas sobre la Protección y Calidad del Cielo |
2009-11-08 |

Enviado por lcapote a las 21:38 | 1 Comentarios | Enlace
|
|
| Wisdom |
2009-10-19 |

Título: Wisdom Formato: Tomo recopilatorio en tapa blanda con solapas Autores: (G) Paul Cornell (L) Trevor Hairshine, Manuel García (T) Paul Neary, Trevor Hairshine, Mark Farmer (C) Guru eFX (P) Bryan Hitch Editorial: Marvel Comics / Panini Cómics Precio: 12 € Comentario: Previamente a Capitán Britania y el MI-13, Paul Cornell tuvo la oportunidad de acercarse al mundillo de la Marvel británica a través de uno de sus personajes más populares de los últimos tiempos: Peter “Pete” Wisdom. Creado por el también británico Warren Ellis durante su estancia en el primer volumen de la serie Excalibur, y por el denostado dibujante Ken Lashley, este agente de los servicios secretos británicos es deudor en más que buena medida del John Constantine de Alan Moore. Ambos son malhablados, políticamente incorrectos y van por la vida con traje, corbata y gabardina, en un mundo acostumbrado a los coloridos pijamas de los superhéroes. Su aparición es de lo poco destacable en el seno de una colección que, tras la marcha de Alan Davis, fue cuesta abajo y donde Ellis realizó alguno de sus trabajos más aburridos (con la colaboración más o menos inconsciente de alguno de los peores dibujantes de aquellos años, todo hay que decirlo.) El gancho del personaje fue aprovechado en la forma de una miniserie donde compartiría protagonismo con Kitty Pryde (Gatasombra, su interés sentimental de aquellos tiempos) y, tras una larga temporada en el limbo, en el New Excalibur de Chris Claremont. De ahí sería rescatado por Cornell para esta miniserie que Panini ha recopilado en tomo y para su continuación, Capitán Britania y el MI-13. El Pete Wisdom de Cornell sigue conservando las características definitorias que le han hecho conocido entre la afición marveliana y que se reseñan en el párrafo anterior. Lo que cambia profundamente es el trasfondo en el que se mueve. Si en New Excalibur el personaje se encontraba un poco cual pulpo en garaje, opacado por los empijamados tan del gusto del viejo Claremont, aquí se mueve –por continuar con los símiles marítimos- como pez en el agua: servicios secretos, cloacas de la política, departamentos que oficialmente niegan todo conocimiento, etcétera. Todo ello, eso sí, con el genial toque que solamente un guionista de Doctor Who puede imprimirle. Don Paul aprovecha todo lo que de interesante puede ofrecerle un paisaje como el británico: sus leyendas, su mitología, su magia… pero también lo que ha ido creciendo en el campo exclusivo de los tebeos. Así, hay espacio para que aparezca un personaje tan recordado como Shang-Chi, el maestro de kung fu, en lo que parece una clara referencia a su pasado como parte de los servicios secretos británicos. También lo hay para que, aunque sea de refilón, aparezca Killraven, otro de esos personajes que, al igual que el mencionado Chi, nunca arrasó pero siempre ha sido recordado. En Wisdom hay espacio para la aventura y la acción, para la comedia y el drama, pero no parece que lo haya para el aburrimiento. Todo ello pasado por el filtro que solamente alguien formado en la rica tradición de la ciencia-ficción -cinematográfica, televisiva, literaria y comiquera- británica puede darle. En la parte gráfica hay que destacar el trabajo del siempre interesante Trevor Hairshine que por diversas cuestiones hubo de dejar paso al español Manuel García, cuyo nombre lleva varios años circulando en distintos tebeos de la casa de las ideas, dando continuamente muestras de su buen hacer. Para que la transición de uno a otro se hiciera más suave, hay que destacar la labor de dos veteranos entintadores como son Paul Neary y Mark Farmer, los cuales son sobradamente conocidos por haber acompañado primorosamente los lápices del popular Alan Davis. En resumidas cuentas, tenemos un título cuyo tono adulto permite que nos salgamos de la tónica habitual de empijamados, que cuenta con un guionista de sobrado prestigio y que puede leerse de un tirón. Tanto si se conoce su continuación como si no, es una compra recomendable para quienes quieran salirse un poco de lo habitual o tengan cierta querencia por las andanzas de personajes políticamente incorrectos.
Enviado por lcapote a las 01:00 | 2 Comentarios | Enlace
|
|
| Little Wars: entrevista a María Parra Sánchez |
2009-10-12 |
 ¿Dónde y cuándo hiciste tus primeros trabajos en el campo del dibujo? Pues empecé a trabajar para editoriales casi por casualidad. Estaba comenzando a pintar con el ordenador y por probar envié muestras a editoriales y una me encargo un trabajo y así fui empalmando trabajos durante 2 años. ¿Cuáles son tus influencias? ¿Eres lectora habitual? Artísticamente, mis mayores influencias son el Art Noveau y el Prerrafaelismo que son mis periodos predilectos. Y si soy una lectora habitual, me gustan muchísimo los libros. Ahora casi todo el tiempo que dispongo para leer lo tengo que dedicar para leer manuscritos de autores que me envían sus trabajos y para mi es un gran placer.
En el mundo del cómic existe la idea de que estamos en permanente estado de crisis y que en diez años estará todo chapado ¿cómo percibes esa situación desde el punto de vista del destinatario final del producto y como profesional que intenta abrirse camino? Bueno, no soy una gran experta la verdad XDDD y lo cierto es que hay crisis en todo pero el cómic siempre ha estado hay, en los buenos y en los malos tiempos. Lo que hay que intentar es dar buenos productos y tener esperanza por que la economía mejore y la gente pueda invertir más en la cultura. En este otoño va a ver la luz una obra firmada por ti. Cuenta un poco sobre la misma: génesis, argumento y, sobre todo, motivos para echarle un tiento. Pues Little Wars es una saga de 6 cómic manga. El primer volumen El episodio IV: Comienza la movida será el que aparecerá dentro de poco en el mercado.
Como ya se intuye por el titulo es una parodia de la tan mítica saga de la Guerra de las Galaxias. Una parodia hecha con mucho cariño desde el punto de vista de una gran admiradora, con un humor atemporal, adecuado para todos los públicos e inteligente. Además de un dibujo con chispa y encanto. Aquellos que como yo se criaron con las películas pueden disfrutar tremendamente de esta peculiar y divertida versión y los mas jóvenes pueden descubrir este universo lleno de fantasía y risas.
¿Cómo es la aventura de la autoedición? ¿Es realmente la salida de la que tanto se habla? Bueno, lo mió no es talmente autoedición por que no solo voy a editar mis trabajos sin también los de otros escritores y dibujantes. Soy una editorial en toda regla solo que muy pequeñita XD. Pero si creo que tanto la autoedición como el apostar por editoriales mas pequeñas es una vía mucho mejor que el que un mercado este dominado por cuatro gigantes. Personalmente prefiero las cosas en pequeño. ¿Cuál será tu siguiente paso en lo profesional? Pues estoy trabajando en un pequeño proyecto de libro ilustrado, pero aun no puedo hablar mucho del tema.
Para terminar ¿qué le dirías a aquellas personas que nos leen para que se arriesguen con tu trabajo? ¿Dónde se podrá encontrar? Bueno, no necesitan arriesgarse, en el blog de Little Wars pueden ver muestras del trabajo y ver por si mismos si les gusta. http://little-wars.blogspot.com Y como la primera edición es pequeña dudo mucho que llegue a toda España pero pueden encargármelo directamente a mi, mandándome un e-mail. Y a tiendas llegara sobre todo a Asturias, Valencia, Madrid y algo en Sevilla. Pero espero poder sacar rápidamente una segunda edición para poder repartir por todas las tiendas especializadas del país.
Enviado por lcapote a las 03:21 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| Titanes de las Corcheas VIII: Luis Aguilé |
2009-10-11 |
Hoy toca recuperar una de las secciones más antiguas y más olvidadas de la bitácora, Titanes de las corcheas. Lo hago porque en el día de ayer nos dejó otro de esos artistas sin los cuales no puede entenderse el panorama musical de los últimos cincuenta años: Luis Aguilé.
(Imagen perteneciente a la página TIGUS: www.tigus.es) Luis María Aguilera Picca nació en Argentina en 1936, pero pasó la mayor parte de su vida en España, donde vino a afincarse en 1963, después de una estancia en Cuba, durante los primeros días de la revolución y donde –contaba- había trabado amistad con Ernesto “Che” Guevara. Aquí se convirtió en el introductor / inventor de un concepto que ha perdurado hasta nuestros días –para alegría de chiringuitos y tortura de melómanos-: la canción del verano. Con títulos como éstos, don Luis sería el primero de una lista en cuyos puestos más destacados se hallan él, Georgie Dann y el inabarcable King África. Lo que pasa que la banda está borracha Juanita Banana
La Chatunga El Tío Calambres Sin embargo, no fue solamente a componer / perpetrar canciones del verano a lo que dedicó su carrera don Luis. Más de ochocientas canciones se hallan entre sus trabajos, algunas de corte reivindicativo como ésta: Soy currante / Soy laburante (no confundir con “Es una lata el trabajar”, aunque son complementarias) Señor Presidente (una de sus últimas composiciones, también conocida como “la canción prohibida” de Aguilé, al estar proscrita –según él- en Argentina, Venezuela y Guatemala) Fuera de todas las anteriores, su composición más popular es aquélla que se convirtió en el himno del exilio cubano: Cuando salí de Cuba. Con sus corbatas, sus pintas y su peculiar dicción, Aguilé ha sido parte del panorama musical y audiovisual de este país desde los años sesenta, y siempre se le ha visto con cierta displicencia, por el hecho de que sus composiciones más populares hayan sido de consumo estival (música de chola y nevera portátil.) Sin embargo, dejando aparte el hecho de que todas esas canciones llamadas a tener una duración limitada en el recuerdo colectivo, se hayan perpetuado en nuestras neuronas, hay que llamar la atención sobre otros trabajos suyos que han trascendido fronteras, hasta el punto de ser conocidos, cantados y memorizados por personas que en la vida se hubieran acercado a un concierto de este caballero. El ejemplo principal ha sido éste: Dile. Esta canción ha sido mucho más popular en su versión en inglés, sobre todo desde que Vonda Sheppard la cantara en la banda sonora de Ally McBeal. Sorprende saber que el tema es hermano de La Chatunga y compañía. Para terminar de borrar un poco esa semi-leyenda en torno al nivel cultural de Aguilé, hay que mencionar que fue finalista en dos ocasiones al Premio Planeta (tratando temas bastante más serios como el de las drogas, en su obra La nieve de las cuatro estaciones) y que estaba actualmente preparando una zarzuela dedicada a Madrid y un homenaje al poeta argentino José Hernández. Como curiosidad final, hay que contar que presentó el programa de TVE El Hotel de las Mil y una Estrellas, que tenía guiones del cascarrabias y entrañable Carlos Pumares. El espacio era, según cuentan las crónicas, tan rematadamente malo que lo retiraron al poco tiempo, excusándose en el hecho de haber emitido el primer desnudo femenino integral de la historia de la televisión española.
Enviado por lcapote a las 17:40 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| Ágora |
2009-10-10 |
Acabo de volver de ver Ágora en el cine, en el día de su estreno. Curiosamente, me tocaba escoger a mí, después de aguantar… perdón, de ver la última plañidera… perdón, la última comedia de Woody Allen (ahora en serio, está más que bien. Cualquier película que empiece con Hurra por el Capitán Spaulding ha de estar más que bien, aunque el director neoyorquino a veces resulta inaguantable por su condición de hipocondríaco afectado por la enfermedad del mundo.) La última película de Alejandro Amenábar me ha gustado bastante y por diversos motivos. El primero, porque una vez más se demuestra que por estos barrios se puede hacer buen cine y que cuando el producto es bueno y sabe promocionarse bien (¿cuánto tiempo hace que se pueden ver avances, noticias, libros explicativos, documentales oportunistas, etcétera, un poco por todas partes?) El segundo, porque se ha aprovechado para hacer promoción de dos películas españolas que, en las antípodas la una de la otra, también han estado dejándose notar. Por un lado tenemos La celda 211, de Daniel Monzón, de la que mi amigo Juanan se ha encargado de hablarme día sí, día también, en nuestro recurrente tema de conversación acerca de qué es lo que no furula en la gran pantalla hispánica. Ya me había dicho que Luis Tosar estaba realmente bien en su papel, pero una cosa es oírlo y otra verlo en acción. Un drama carcelario en toda regla. Por otro lado está Spanish Movie, que también ha dado que hablar y que cuenta con la participación estelar de Leslie Nielsen (¡sí, señores! El Teniente Frank Drebin, que además promocionó la peli en compañía del inigualable Chiquito de la Calzada) una versión patria de las humoradas de brocha gorda en las que los yanquis se burlan de los éxitos del momento. El denominador común de las tres cintas es el hecho de que sean tres proyectos que no tienen que envidiar nada al cine comercial homónimo de ya-sabemos-dónde, y que también se sacude los prejuicios a la hora de pensar en términos más internacionales (sobre todo Ágora y Spanish Movie.) El tercero y más importante es la película propiamente dicha (que ya tardaba, ya): el grado de detalle con el que se recrean la Alejandría de finales del S. IV y sus habitantes. Una capital cultural en un mundo que, siempre según los tópicos, amenazaba con venirse abajo. Amenábar manifestó su deseo de recuperar para el cine la figura de Hipatia de Alejandría, filósofa interesada en las Matemáticas y la Astronomía. Pese a su proclama de ser lo más fiel posible a la Historia, don Alejandro ha deslizado muchas cosas propias de la dimensión mítica del personaje (que afortunadamente, en otros ámbitos de la Cultura no sólo no ha sido olvidado sino que ha sido reivindicado.) Por de pronto, no deja en demasiado buen lugar a los cristianos (lo que por lo visto ha provocado algunas reacciones por parte de ciertos sectores conservadores) aunque no sabría decirse si por la visión que da de los Patriarcas de Alejandría Teófilo y Cirilo o por el hecho de que, una vez los retrata, recuerda que, sobre todo el segundo, tienen la consideración de padres de la Iglesia. Pero no hay que olvidar, buenas gentes, que una película es una película y, como dice cierta juiciosa dama que conozco, no es un documental. Versiones más chafarderas de la Historia se han perpetrado en Gladiador o en Braveheart y nadie ha dicho ni mu, así que no estaría de más aplicar aquello sobre picores y ajos. En resumidas cuentas, puede que Amenábar haya metido alguna que otra “gamba” y que peque un poco de simplista a la hora de reflejar la compleja realidad política de la Alejandría de aquellos días, pero en lo esencial, en lo importante, la película es más que necesaria, o al menos me lo parece a mí, por dos motivos: En primer lugar, para que el público se interese por Hipatia de Alejandría y, a partir de ahí, conozca un mundo mucho más rico culturalmente de lo que nos han pintado, porque a veces parece que el mundo antiguo se acabó con Aristóteles. Cuentan las crónicas (expresadas en ese sitio, parte enciclopedia, parte cúmulo de rumores que es la Wikipedia) que, aunque desde el punto de vista de la Arqueología las pelis de Indiana Jones son consideradas poco menos que heréticas, su aparición sirvió para impulsar el interés de la sociedad por una disciplina que, curiosamente, se desempeñaba en los años previos a la II Guerra Mundial en unos términos muy similares a los que perpetraba el ínclito Doctor Jones. Solamente por eso, merece la pena el esfuerzo de haber sacado esta película y habría que agradecer a don Alejandro el haber puesto en los mapas el nombre de Hipatia de Alejandría, como ya hiciera Umberto Eco en Baudolino. En segundo lugar, porque el conflicto del que habla no sucedió, sino que sucede constantemente en la actualidad. La razón frente al fanatismo, el conocimiento frente al oscurantismo. La divulgación frente a la quema de libros. Ágora recuerda que la habilidad del ser humano para hacer el cafre en nombre de cualquier tipo de idea o ideal no es algo nuevo y que, pulsando las teclas oportunas, hasta la gente más pacífica puede convertirse en una turba peligrosa y bien dispuesta a hacer cualquier barbaridad. La violencia, ahora como entonces, sigue siendo la sinrazón de quienes no tienen razón.
Enviado por lcapote a las 04:39 | 11 Comentarios | Enlace
|
|
| La Ciencia española no necesita tijeras |
2009-10-07 |
RECORDATORIO: 
Enviado por lcapote a las 17:48 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
| Los primeros en fracaso escolar |
2009-10-07 |
Dice el diario La Opinión de Tenerife en su página en la Red lo siguiente: Canarias es una de las comunidades autónomas con una tasa de abandono escolar prematuro más alta, con el 36,9 por ciento, según datos aportados por un informe sobre inclusión social encargado por la entidad Caixa Catalunya. Este dato se sitúa casi siete puntos por encima de la media del país, que se sitúa en el 31 por ciento. Además, el Archipiélago cuenta con una tasa de graduados universitarios del 19,7 por ciento, 18 puntos más baja que la media nacional. Este dato vendría justificado por "las demandas derivadas de las características de su mercado laboral", basado en el sector servicios y en la construcción. A pesar de estos datos, el informe pone de manifiesto que el nivel educativo de la población española, en todas sus capas sociales, ha progresado extraordinariamente en los últimos años. Según este documento, el nivel de estudios de los padres determina el éxito escolar de los hijos, de tal forma que el abandono escolar prematuro es 17 puntos más alto cuando la madre tiene educación Primaria que cuando es universitaria. ¿Habrá alguna relación entre este dato, el dato del paro, el del fracaso familiar y el del índice de población reclusa?
Enviado por lcapote a las 01:40 | 1 Comentarios | Enlace
|
|
| La Ciencia en España no necesita tijeras |
2009-10-05 |
Ante la posibilidad de que en los próximos presupuestos generales se reduzca un 37% la asignación para Ciencia, don Javi Peláez ha lanzado esta iniciativa de cara al próximo 7 de octubre: 
Desde aquí, servidor secunda la iniciativa. El dinero para investigación y para educación no es un gasto: es una inversión.
Enviado por lcapote a las 17:35 | 0 Comentarios | Enlace
|
|
|
|