Banner de La Guarida del Dragón
Cajón desastre para hablar y tratar los temas más diversos: Literatura, justicia, videojuegos, tebeos, cine, animación... Se hace lo que se puede para mantener este chiringuito al día.
Archivos
<Marzo 2017
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

Opinando
  • Luis Javier Capote Pérez en Aquel día de Canarias de 1984...
  • Maribel Reis en Aquel día de Canarias de 1984...
  • manuel lagalaye en Cine del güeno. Hoy con ustedes: "El Gordo Alberto"
  • Tienes la boca limpia en Escépticos en el pub en Tenerife. Marzo de 2016
  • Luis Javier Capote Pérez en Feliz 2016 y prósperos carnavales
  • rvr en Feliz 2016 y prósperos carnavales
  • Luis Javier Capote Pérez en Prometheus o la pseudociencia-ficción
  • Luis Javier Capote Pérez en Prometheus o la pseudociencia-ficción
  • robertthrawn en Prometheus o la pseudociencia-ficción
  • Luis Javier Capote Pérez en El Escéptico Digital nº 266

  • Blogalia

    Blogalia

    Locations of visitors to this page TOP Bitacoras.com
    www.flickr.com
    This is a Flickr badge showing public photos and videos from lcapotep. Make your own badge here.




    Instagram

    Follow Us

    Inicio > Historias > Un niño divertido, graciosiño, extrovertido…
    Un niño divertido, graciosiño, extrovertido… 2004-07-22

    Un niño divertido, graciosiño, extrovertido… Así principia la sintonía –en castellano- del penúltimo fenómeno mediático televisivo provenido del sol naciente en forma de serie de dibujos animados: Shin-Chan. El personaje creado por Yoshito Usui no necesita presentación, ya que su larga adaptación a la pantalla y siete largometrajes han triunfado en todo el país, merced a la emisión de la primera en las cadenas autonómicas, no siendo “la nuestra” (la canaria) una excepción, lo que ha propiciado que los segundos hayan visto la luz en fechas estivales, bien en la gran pantalla, bien directamente para el mercado doméstico.

    El pequeño Shinosuke Nohara, su familia, amigos, profesores y demás fauna –por lo demás abundosa- que pasea sus andanzas por la serie, se han convertido por derecho propio en los sucesores de Mazinger-Z, Heidi, Marco, Son Goku, Oliver Aton o Benji Pryce pero ¡cómo no! Ahora como entonces, surgieron y surgen las protestas acerca de la idoneidad de su emisión y del mal ejemplo que puede cundir entre la juventud más “tienna” por pretender imitar las travesuras de Shin-Chan. Asociaciones de progenitores hipersensibles, concejalías culturales que bien harían preocupándose de barrer su propio patio y entes y gentes de similar pelaje han puesto el grito en el cielo y solicitado la retirada de una serie que empezó los fines de semana y ahora se emite todos los días sin excepción, entre otras y sobre todas las razones porque permite a una cadena cuya audiencia no es para tirar cohetes subir de golpe y porrazo tres puntos de ídem y eso siempre se nota. Por esa parte, la afición puede respirar tranquila, que rara vez se ha visto en el negocio de la caja tonta la retirada de un producto que triunfa (cuando deje de funcionar, ya veremos lo que pasa.) y objetivamente, no deja de ser una exageración divertida de las travesuras y ocurrencias que tiene la chiquillería a los cinco años, concentrada en un único niño, por lo que el tirón generalizado de pelambres resulta desproporcionado y, habida cuenta de lo que se estila en la tele, sumamente hipócrita.

    Mas he aquí que no contentos con el pataleo, el sector crítico elevó su protesta al Diputado del Común, la versión canaria del Defensor del Pueblo, que en fechas recientes dio salida a un informe elaborado por trabajadores sociales, pedagogos, profesores de universidad (sic) que en seis conclusiones pone la serie a caer de un burro, aunque tiene la cortesía –y añadiría que la decencia, de nuevo a la vista de lo que aguantan los televisores- de no recomendar la retirada de la serie, sino su emisión a partir de las diez de la noche, en horario plenamente adulto. ¿Los motivos? Pues más o menos los que siguen:

    "En la serie, el personaje principal constantemente desarrolla un repertorio conductual caracterizado por el ejercicio indiscriminado de comportamientos disruptivos, que son corregidos de forma violenta y represiva por la figura de la madre. Ello propicia y fomenta la agresividad en el marco de las relaciones interfamiliares.” Por ninguna parte se menciona el carácter marcadamente paródico de la serie, ni el hecho de que todas las historias tengan una moraleja del tipo “en el fondo, se quieren”. Tomarse en serio las andanzas de la familia Nohara y compañía es como hacerlo con las de la familia Simpson o las de los habitantes de South Park. Además, volvemos otra vez al punto de partida: ¿si son dibujos animados tienen que ser necesariamente para infantes? Pues obviamente no, pero en este caso estamos ante una serie para todos los públicos. Pero aún partiendo de que las bases argumentales aquí transcritas fueran válidas, siempre queda la eterna pregunta: ¿por qué nadie se rasga las vestiduras cuando los vomitivos espacios del corazón llevan a gente real a contar historias verídicas sobre comportamientos disruptivos que son corregidos de forma violenta y represiva y además, lo hacen en horario infantil? Ah, claro, es que esos programas tienen mucha audiencia, mucha más de la que se obtiene con los añorados espacios infantiles y la pela siempre será la pela. Mas sigamos, que lo que viene ahora es de traca.

    ‘Shin-Chan’ recurre al chantaje con sus padres como forma de lograr sus deseos y plantea un modelo de relación impropio y negativo "muy lejos de lo que deben ser las conductas socioafectivas normalizadas". En cuanto a la sexualidad, en el programa de dibujos animados para niños "se objetiva una marcada tendencia hacia la libertad sexual, el exhibicionismo y la infidelidad, contenidos poco recomendables para los destinatarios de la serie". Sin palabras. Shinosuke recurre al chantaje –a saber cuántos y qué episodios habrán visto los redactores del informe- cosa rara entre los niños y niñas de su edad ¿verdad? También tengo muchísima curiosidad por que me expliquen qué es una “conducta socioafectiva normalizada” y qué hay de malo en que exista una marcada tendencia hacia la libertad sexual -¿no nos dan la vara día sí y día también con que hay que aceptar todas las orientaciones y que hacerlo pasa por cuestiones educativas? Pues eso- y respecto a lo último, pongo un ejemplo práctico: esta tarde he dado una batida por las teles a eso de las cinco de la tarde, hora tradicional de comienzo de la programación infantil-juvenil. ¿Qué encontré? Reposiciones varias de series familiares, teletiendas varias y sí, algún que otro programa infantil arrinconado en alguna cadena local, pero dos de las generalistas –adivinen vuesas mercedes cuáles- cascaban espacios, en uno de los cuales una ¿señorita? se jactaba de pasarse por la piedra a media plantilla de cierto equipo futbolero estelar. De esto tampoco se dice ni mu, porque claro, vende.

    ¿Soy yo o es que estamos ante el enésimo caso de un intento de crear alarma social donde no debería haber nada? Ya que tienen tantas ganas de protestar o de analizar, me gustaría saber por dónde paran esos respetables criticones cuando por la mañanita y dentro del horario protegido y casualmente, en esa misma cadena que emite Shin-Chan, el magacine de turno dedica parte de su tiempo al asquerosillo mundo del corazón, con idénticas mañas a las empleadas por espacios y profesionales con más tablas en el plano visceral o mejor aún, cuando por la tarde se da pábulo a un conocido charlatán local para que cuente las mismas manidas, desacreditadas y tronchantes chorradas pseudocientíficas que lleva arrastrando por ahí desde hace varias décadas. Bien podría decirse que esta larga parrafada es un poco edificante ejercicio de pataleo y de “y tu mamá también” pero hay una diferencia de fondo: Shin-Chan es un personaje de ficción y nadie en su sano juicio podría confundirlo con uno real; las gentes de la prensa rosa, los testimonios veratos y demás ejemplos puestos por aquí sí lo son. ¿Quién pega realmente las patadas a esa moralidad políticamente correcto a la que se apela en el informe?

    Enviado por lcapote a las 01:00 | 3 Comentarios | Enlace


    Referencias (TrackBacks)

    URL de trackback de esta historia http://dragon.blogalia.com//trackbacks/20387

    Comentarios

    1
    De: Bo-Chan Fecha: 2004-07-28 17:51

    Completamnte deacuerdo con lo que comentas. Suerte que los niños poseen otro entretenimiento también criticado por diversas asociaciones como son los videojuegos para no tener que tragarse los programas del "corazón". Recuerdo en mi infancia , que en verano la tele emitía dibujos y seres infantiles- pre juveniles, como mínimo hasta las 12, y actualmente a las 10 ya empiezan los diversos programas "del corazón". Realmente lamentable estos grupos que siempren atacan al más débil (videojuegos, series infantiles.....).



    2
    De: jose Fecha: 2004-08-29 19:42

    Está claro, todas las series de dibujos son demoníacas y forman parte de una conspiración judeo-masónica.



    3
    De: maria Fecha: 2007-05-05 12:57

    jokls,masvrrgr



    Nombre
    Correo-e
    URL
    Dirección IP: 54.157.226.227 (07be44c980)
    Comentario

    © 2002 lcapote